Una transferencia inesperada, un mensaje urgente solicitando su devolución y un CBU distinto al de origen conforman la base de la denominada «estafa triangular», una modalidad fraudulenta que se está expandiendo y que motivó una advertencia oficial difundida en TikTok.

El ministro de Seguridad bonaerense, Javier Alonso, compartió un video protagonizado por un policía en el que se alerta sobre este mecanismo y se explica cómo actuar para evitar quedar involucrado. “¿Te llegó una transferencia de quinientas mil pesos y te piden que la devuelvas? No es un error, es una estafa triangular”, indica el agente en la grabación.
El fraude funciona de la siguiente manera: el delincuente engaña a una persona para que envíe dinero, pero la transferencia llega a la cuenta de un tercero —la víctima— a quien luego presionan para que reenvíe esos fondos a otra cuenta. “La plata te llega a vos, pero no es tuya. Después te apuran para que la mandes a otro CBU. Si lo haces, te usan para lavar dinero”, advierte el video.
El punto crítico es esa segunda transferencia. Si quien recibe el dinero accede a enviarlo de nuevo, queda en medio de la maniobra. Por eso, la recomendación oficial es no devolver el dinero directamente: “Contactá a tu banco y solicitá la reversión oficial”.
En diálogo con Clarín, Agustín Merlo, analista independiente de malware, explicó que esta estafa es cada vez más común porque se aprovecha de una situación que puede parecer legítima: la persona que recibe el dinero manipula fondos que no son suyos, generando suficiente confianza para realizar la transferencia sin sospechar.
A diferencia de otros fraudes, como el “cuento del tío”, donde se intenta persuadir a la víctima para obtener sus datos sensibles, la estafa triangular es más rápida y sencilla, pues los estafadores pueden dirigir la operación a alias generados al azar.
Mario Micucci, especialista en seguridad informática de ESET Latinoamérica, agregó que en esta modalidad la persona que recibe el dinero no siempre es la víctima principal, sino una intermediaria involuntaria. Al introducir una tercera cuenta en la operación, se rompe la trazabilidad directa entre el origen y el destinatario final, y el receptor se convierte en una “mula bancaria” no profesionalizada, cuyo saldo se utiliza para mover fondos de posible origen ilícito, incluso sin su conocimiento.
El aumento de esta maniobra responde a factores como la inmediatez de las transferencias y el uso de billeteras virtuales, que facilitan el movimiento de dinero pero también aumentan el riesgo de errores o manipulaciones si no se verifica correctamente al titular. Asimismo, los estafadores explotan la urgencia de quien recibe un pago inesperado y pretende devolverlo rápidamente para evitar problemas.
Los riesgos para quienes reenvían el dinero son concretos. Según Merlo, la persona no debe usar ni transferir esos fondos a ninguna cuenta, ya que podría quedar involucrada en delitos como estafa, lavado de activos o apropiación indebida. Micucci advirtió que, aun actuando de buena fe, el sistema bancario registra la recepción y posterior transferencia, lo que puede derivar en bloqueos preventivos, pedidos de explicación o investigaciones si el dinero está relacionado con un delito.
Es importante estar alerta ante señales de alarma, como recibir instrucciones para devolver el dinero a un alias diferente, pedidos de transferencia con insistencia o amenazas, o contactos provenientes de números y cuentas no verificables. En todos los casos, cualquier reversión debe realizarse por canales oficiales.
Frente a una transferencia desconocida, se recomienda no utilizar ni devolver el dinero por cuenta propia, no responder presiones y contactar inmediatamente al banco o servicio de billetera virtual a través de sus canales formales. Es fundamental conservar comprobantes, capturas de pantalla, alias, CBU, mensajes y horarios, y exigir que cualquier devolución se realice de manera oficial. Ante sospechas de fraude o amenazas, corresponde denunciar la situación ante las autoridades.
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